miércoles, 1 de abril de 2026

No hay que hacer corajes

 No siempre puede uno elegir. Hay cosas en esta vida que se deben aceptar tal y como son. Yo puedo elegir el color de ropa del que quiero vestir, pero no el clima que deseo para mejor lucir mi vestimenta. Digamos que quiero lucir una gabardina negra muy bonita que tengo guardada en mi closet, pero el día es soleado y hace una temperatura de 39 grados centígrados. Sólo estando loco podría salir a la calle de esa manera; así pues, es obvio que deberé cambiar mi vestimenta. Es obvio que podría aferrarme a mi decisión de usar la gabardina, puedo hacer tal elección, pero el clima sobre el que no tengo control alguno me orilla optar por algo distinto a lo que inicialmente me hubiera gustado vestir. 

  Así sucede con tantas cosas en la vida diaria... y es mejor acostumbrarse si no quiere uno morir de un coraje mientras come una orden de totopos con guacamole, pues según la sabiduría popular, ingerir aguacate y hacer corajes es el mejor atajo hacia el cementerio. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario